Rita
Moderator
18 de diciembre
-¿Quién es Klumpe-Dumpe?- preguntaron los ratoncillos. Entonces el abeto les narró el cuento entero. Pudo acordarse de cada palabra; y los ratones, de puro gozo, sentían ganas de trepar hasta la cima del árbol. La noche siguiente acudieron en mayor número aún, y el domingo se presentaron incluso dos ratas; pero a éstas el cuento no les pareció interesante, lo cual entristeció a los ratoncillos, que desde aquel momento lo tuvieron también en menos.
-¿Quién es Klumpe-Dumpe?- preguntaron los ratoncillos. Entonces el abeto les narró el cuento entero. Pudo acordarse de cada palabra; y los ratones, de puro gozo, sentían ganas de trepar hasta la cima del árbol. La noche siguiente acudieron en mayor número aún, y el domingo se presentaron incluso dos ratas; pero a éstas el cuento no les pareció interesante, lo cual entristeció a los ratoncillos, que desde aquel momento lo tuvieron también en menos.